La clave está en la vectorización

Seguro que te ha pasado alguna vez: envías tu logotipo para imprimir un roll-up o una lona publicitaria y el resultado se ve "pixelado" o con los bordes dentados. Esto sucede porque tu archivo está compuesto por píxeles, no por vectores.

Píxel vs. Vector: la diferencia invisible

  • Imágenes de mapa de bits (píxeles): son archivos como el JPG o el PNG. Están formados por una cuadrícula de puntos de color. Si los amplías, los puntos se hacen visibles y la imagen pierde nitidez.
  • Imágenes vectoriales: están formadas por fórmulas matemáticas que definen puntos, líneas y curvas. Esto permite que puedas ampliar tu logo al tamaño de un edificio sin que pierda ni un ápice de calidad.

¿Por qué necesitas vectorizar tu logo? 

Vectorizar tu logotipo no es un capricho estético, es una necesidad técnica para tu emprendimiento.

  1. Escalabilidad infinita: tu logo se verá igual de bien en una tarjeta de visita que en un cartel gigante.
  2. Producción técnica: para procesos como el corte de vinilo, el grabado láser o la creación de sellos de caucho, el archivo vectorial es obligatorio.
  3. Fidelidad de color: permite gestionar los colores (Pantone) de forma precisa, asegurando que tu identidad no cambie según la impresora.

Si no tienes el archivo original de tu logo en formato vectorial (.AI, .EPS o .PDF), en BarnaPRINT contamos con un servicio profesional para que nunca más tengas que preocuparte por la calidad de tus impresiones. Puedes contratar nuestro servicio de vectorización de logotipos directamente en nuestra tienda online.